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El Cristo del
Silencio
El origen de la talla del Santísimo Cristo del Silencio
corresponde a la fabricación comercial, realizado
en
serie a
base de pasta de madera y adquirido en Olot (de
Gerona),
por el matrimonio José Rivas Quintero (apodado el chiquito
Rivas)
y Maria Bachot Palomero, los cuales lo donaron a la
parroquia del Carmen en el
año 1957.
Diez años más tarde en 1967 se procesiona por primera
vez y a través de
un grupo de jóvenes, pertenecientes la
gran
mayoría,
a
la
desaparecida
Organización Juvenil Española
(O.J.E.) y con la colaboración del entonces párroco
de
la
iglesia de San José D. Antonio Sánchez Cuenca.
Destacar que esta procesión desde sus inicios hasta hoy,
siempre a contado con un numerosísimo grupo de fieles
acompañando y alumbrando durante todo el
recorrido con un
gran respeto,
destacando el silencio sepulcral
durante
todo
el Vía Crucis, también llama la atención la oscuridad en que
transcurre todo el desfile procesional, ya que se apagan
todas las luces
del alumbrado público de las calles, el
comercial y el privado, quedando
solo dos largas hileras de
velas alumbrando el camino.
El Cristo del
Silencio en su salida del Carmen.
Datos Históricos
Desde el año 1967 hasta el 1980 se le conocía como el Cristo del Perdón
y se procesionaba el Miércoles
Santo, partiendo de la parroquia de San
José a las 2:00 de la madrugada y recogiéndose a las
4:00
en
este mismo templo.
El Cristo presentaba un dosel rojo, realizado por D. José Reina Almeda, procesionándose antiguamente
en unas sencillas andas, formadas por dos
varales para transportarlo cuatro hermanos a hombros, después
se le añadió un
tercer varal para poder distribuir a tres hombres delante,
tres detrás y
dos a cada uno
de
sus costados y ayudados con bastones horquilla para el
descanso de los hermanos, dichas horquillas eran
prestadas por la hermandad de
Ntra. Sra. de los Desamparados y el paso mostraba un calvario de claveles
artificiales.
Alrededor del año 1980 desaparece la O.J.E., entonces quedaron como
encargados de organizar el Vía
Crucis D. Pedro Rivas Bachot y D. Juan Rodríguez
Bachot, más tarde en 1982 y en representación
de
la
Asociación de
Cofradías le comunicaron a D. Rafael Chacón Almeda, de la Corporación de la Bendición de
Jacob, el ofrecimiento de la responsabilidad de la procesión
del Cristo del Silencio, informando D. Rafael a
todos sus hermanos la noticia, admitiendo estos tal
responsabilidad en breve contagiados por la ilusión del
hecho y desde dicho año hasta hoy son estos
hermanos los que procesionan el Cristo.
En el año 1981 se traslada la procesión al Lunes Santo y también se
modifica el horario, saliendo a las
12:00 de la noche y finalizando a las 2:00 de
la madrugada, esta situación continuo hasta el año 1983 ya
que en 1984 a
causa de la nueva procesión de la Santa Cena, la cual sale también de San
José siendo su
horario y recorrido coincidente en algunos momento, vuelven a
alterar la procesión del Cristo, pasando ha
realizarse el Martes Santo y manteniendo el mismo horario, ya
que momentos antes se encierra el Stmo.
Cristo del Calvario y Ntra. Sra. del Consuelo en la iglesia
del
Dulce Nombre.
En este mismo año 1984 es cuando se eleva a cofradía el
Stmo. Cristo del
Silencio, redactándose los
estatutos en dos ocasiones, al no aprobarse en la
primera presentación y si en la segunda por el Obispo
de Córdoba Monseñor
Infantes Florido, estableciéndose su cede canónica en la Parroquia de Ntra. Sra.
del Carmen, siendo entonces D. Rafael María de Santiago su párroco y
colaborador en el evento.
A raíz de entonces aparecen algunos cambios en el paso,
como la sustitución de flores artificiales por
un calvario de claveles
rojos naturales, además se vuelve a modificar la procesión, pasando a
salir de la
parroquia de Nuestra Señora del Carmen por ser esta la nueva
cede canónica
y
donde se venera
la
imagen,
haciendo su salida a las 23:15
de la noche y su encierro a las 2:30 de la madrugada.
Al año siguiente se
sustituyen las antiguas andas por una sencilla bancada, eliminando
así el uso
de los
bastones horquilla y colocando en las cuatro esquinas del paso
un grueso cirio para iluminar a Jesús en las
oscuras calles de
Puente Genil, manteniendo de esta forma la sobriedad, seriedad y respeto que
siempre a
presentado esta cofradía a lo largo de su cortejo. |